En su nueva edición, Acampa se propone visibilizar el drama de los 34 millones de migrantes «más vulnerables» del planeta

La tercera edición de Acampa por la paz y el derecho a refugio tendrá a las Refugiadas como lema e hilo conductor.

Los Jardines de Méndez Núñez serán un año más el escenario donde la Red Acampa buscará sensibilizar a la ciudadanía frente al drama de las migraciones forzosas y el absoluto abandono en que quedan relegadas las personas que huyen de sus casas en busca de una vida digna y segura. Pero además, nos esforzaremos en sacar a a luz el particular calvario que sufren las mujeres migrantes, unos 34 millones en 2017, según ACNUR.

Millones de mujeres, jóvenes y niñas desplazadas por el mundo que no solo pierden su hogar sin que ningún Estado les conceda el derecho a refugio, si no que sufren el peligro de ser abusadas, violadas y/o esclavizadas, cuando no asesinadas por el camino.

Cada minuto que pasa, 16 mujeres se ven obligadas a huir de sus hogares, sea a consecuencia de un conflicto o por cualquier clase de persecución. Una mujer cada dos segundos. La Agencia de la ONU para los Refugiados advierte que, hoy por hoy, hay 68,5 millones de personas desplazadas a la fuerza de las que justo la mitad son mujeres: unos 34 millones. ACNUR lo sentencia: son las más vulnerables de la población migrante, y lo son por el mero hecho de ser mujeres. Sufren más abusos y mayor violencia sexual, tienen menos oportunidades y encima, apenas consiguen visibilidad. Ejemplifican, en resumen, el drama que se esconde tras el drama: la tragedia de ser personas sin derecho a refugio y, también mujeres. Y todo esto sin olvidarnos de los 5 millones más de apátridas: mujeres a las que se les niega una nacionalidad y por lo tanto el acceso a derechos tan básicos como la educación, la salud, el empleo o la libertad de movimiento.

“En muchas sociedades –denuncia ACNUR- las mujeres y las niñas se enfrentan a la discriminación y violencia todos los días solo por su género. Una tarea cotidiana como recoger agua o ir al baño puede ponerlas en riesgo de violación o abuso. Durante el desplazamiento ese problema aumenta. Las mujeres y las niñas representan el 50% de la población refugiada, desplazada internamente o apátrida, y son las más desprotegidas, sobre todo las mujeres no acompañadas, las embarazadas, las jefas de hogar, las discapacitadas o las mayores”.

Estamos viviendo una época de revolución y sororidad entre mujeres, en los últimos meses hemos asistido a momentos transcendentales en la historia del feminismo y desde Acampa queremos formar parte de este movimiento transformador. Pero para nosotros no existirá una sociedad feminista real si no luchamos contra el racismo, el clasismo y la intolerancia.

El feminismo es la lucha por la igualdad y por eso mismo, sin importar la raza, religión o procedencia, luchamos nosotras también.